Este es el blog personal de Roberto Ross (Rab Ross),puedes conocerme en imágenes o también puedes seguirme en Twitter@rabross. A veces pienso más rapido que hablo:

¿Quien era? Angelina Jolie. Yo la llamo mamá, la pone cachonda.

El sueño americano que nos vendí­a America a traves de Karate Kid (700 Lecturas)

La idea de este post me vino este fin de semana pasado cuando estuve viendo (otra vez) en versión original Karate Kid. Icono de una generación que buscaba en el cine el sueño que America vendí­a.

El conocido como Sueño Americano. La historia es bastante simple, pero que a todo el mundo nos enganchó en su momento. No hay más que ver las secuelas que se hicieron de ella, que incluso van a por una cuarta.

Básicamente, un chico de clase social media, se muda de New Jersey a California, y ve como en su nuevo hogar, los niños ricos le hacen la vida imposible. Sobre todo después de ver que el bomboncito del colegio, la jefa de las animadoras del equipo de “¿fútbol?” – si, fútbol entre comillas, ya que se ven que están practicando siempre fútbol, y no fútbol americano… – le ha caí­do en gracia.

Karate KidDigo sobretodo, porque esta chica antes era novia del “guay” del “insti”. Un niño rico que se pasea en moto como si fuera Jordi Tarres, va a fiestas de clubs sociales y elitistas y – como exige el guión – entrena Karate en el Dojo, impartido por la reencarnación diabólica de Chuck Norris.

Ante este panorama, la cosa se pone difí­cil para nuestro prota, Daniel Larusso, ya que recibe palizas dí­a si y dí­a también, el bomboncito (vamos a llamarla Ali con i latina) sigue interesada en él, lo que aumenta más las ganas de matar del ex-novio.

Para parar esta sangrí­a aparece en escena un viejo militar japonés que va a enseñar a nuestro pupilo el Karate necesario para derrotar al “malo” en un torneo.

Mientras que Daniel entrena, no pierde el tiempo con Ali, y tiene citas. Citas que suspiro porque ya no existen. Esas citas donde tu ibas con una chica a un “lugar de ocio”, donde podí­as conseguir peluches para ella demostrando tu habilidad, enseñarla a practicar cualquier deporte, los dos muy juntitos, acompañarla a la puerta de su casa. Creando un ambiente maravilloso, en el que el vecino se poní­a a practicar con el piano un tema romántico justo cuando os ibais a despedir.

En fin esas cosas que hací­an que alguien se enamorara perdidamente de otro alguien.

Volviendo al tema del torneo de Karate, bastante sencillo, “malo” y “bueno” llegan a la final, aunque antes le han destrozado la pierna a Daniel en un acto de maldad impropio del ser humano. Por lo que llega tocado, pero eso si, con la preocupación de Ali, que si no estaba convencida de que tenia que ser el padre de sus hijos, después de eso, lo ve claro.

Al final Daniel gana con un movimiento maravilloso que solo conocí­a su entrenador Miyagi en el mundo entero.

Ali y Daniel terminan juntos, e incluso el malo parece menos malo. Ya que se arrepiente de todo lo que ha hecho.

Y esto, señores y señoras, es el Sueño Americano, traducido a una pelí­cula de adolescentes, en el que se vende como viniendo de abajo te puedes ligar a una chica de clase alta, como siendo malo en algo puedes terminar ganando un torneo, y como al final los malos se arrepienten y conviven todos en armoní­a.

¿No te gusta esta visión del mundo?, pues a mi si, quiero volver a tener citas en las que ella nunca traiga chaqueta aunque haya 3 grados bajo cero y yo tenga que quitarme la mí­a para dejarsela, quiero volver a quedar el primero de algo con una música de fondo pegadiza y marchosa, quiero sentir que sueño en America…

Foto | irina slutsky

Compartir este artículo

blog comments powered by Disqus