La Fotografía (459 Lecturas)
Hoy las fotografías, al igual que los correos electrónicos, no se ponen amarillas ni pierden su color original con el paso del tiempo. Las imágenes duermen en los medios de almacenamiento como una infinidad de ceros y unos en un código digital que se despierta a la orden de un click.

Entonces aparecen los rostros que nos miran desde otro tiempo y que esconden vivencias que solo nosotros podemos revivir en nuestro interior.
Este cuento trata de eso…
…No lograba comprender por qué las ramas ni las escasas hojas del árbol que tenía a un costado no se movían ni siquiera un milímetro.
Ella estaba sentada sobre un camino y aunque trató de levantarse, advirtió que tampoco podía mover ni siquiera un sólo músculo de su cuerpo.
Sólo el árbol y parte de ese camino estaban dentro de lo que su campo visual abarcaba.
Intentó pedir ayuda a quien quiera que estuviese cerca de allí pero advirtió que tampoco tenia voz para gritar.
- ¡Dios, que es todo esto! – pensó y recordó entonces que ya antes había vivido esa misma situación y se había hecho la misma pregunta, como un déjí vu.
Entonces, sin saber cómo, de pronto ya no estaba ahí.



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